
La vendimia se realiza en cajones adecuados para la uva, cuyos racimos se escogen manualmente en cinta de selección, se despalillan y fermentan en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada.
El vino obtenido, una vez trasegado y limpio, pasa a efectuar su crianza en barricas de roble francés y americano, hasta el momento de meterlo en botella, donde reposará al menos durante un año antes de ser disfrutado.